Te di ojos y miraste las tinieblas

Te di ojos y miraste las tinieblas

Te di ojos y miraste las tinieblas, de Irene Solà

Anagrama | 2023 | 176 páginas

#SagaFamiliar #Fantasía #Mujeres

3.5/5

«Pero ¡estaban muertas! Las cuatro. Santa Madre de Dios, algunas hacía muchos años que ha­bían muerto. ¡Almas condenadas!»

Escondida entre riscos lejanos, en algún remoto lugar de las Guillerías transitado por cazadores de lobos, bandoleros, emboscados, carlistas, hechiceras, maquis, pilotos de rally, fantasmas, bestias y demonios, la masía Clavell se agarra al suelo como una garrapata. Es una casa, sobre todo, habitada por mujeres, y donde un solo día contiene siglos de recuerdos. Los de Joana, que para encontrar marido hizo un pacto que inauguró una progenie aparentemente maldita. Los de Bernadeta, a quien le faltan las pestañas y, de tanta agua de tomillo que le vertieron en los ojos cuando era una niña, acabó por ver lo que no debía. Los de Margarida, que en vez de un corazón entero tiene uno de tres cuartos, rabioso. O los de Blanca, que nació sin lengua, con la boca como un nido vacío, y no habla, solo observa. Estas mujeres, y más, hoy preparan una fiesta.

Te di ojos y miraste las tinieblas nos habla de una saga familiar maldita, cuyo destino está íntimamente ligado a una masía perdida en la montaña. Es una historia de mujeres,  marcadas tanto por carencias fatales como por increíbles dones, a las que seguimos a lo largo de varias generaciones y del implacable paso del tiempo y de la historia, que llega incluso a este lugar olvidado.

Por pura casualidad, he leído este libro poco después de otros dos con los que comparte muchos rasgos: San, el libro de los milagros, también sobre agrestes entornos rurales habitados por forajidos y mezclados con el folclore; y Carcoma, otra saga familiar de mujeres atadas a una casa malévola. Quizás por eso la historia no me haya resultado tan original como a otrxs, pero tiene muchos ingredientes —sororidad, leyendas, una sólida voz narrativa— para gustarme.

Te di ojos y miraste las tinieblas transita por lo fantástico y se acerca casi al terror. Sí que se nota un gusto de Irene Solà por lo escatológico que personalmente no comparto, y una tendencia a recrearse (en mi opinión, de forma un pelín morbosa) en imágenes de violencia y sordidez. Pero la historia también es capaz de conjurar escenas de ternura y humor, y me ha gustado especialmente esa fusión de lo mágico y lo mundano; el diablo que acecha entre cacerolas.

Para mi gusto, la historia peca en algunas partes de exceso de costumbrismo, como ya he notado en otras obras de autores jóvenes que intentan reflejar y reivindicar una cultura o modo de vida tradicional. Aunque lo contrarresta con la intromisión de lo siniestro y lo tabú, una forma de denunciar la violencia (contra las mujeres, fundamentalmente) y de dotar de nueva vida a los cuentos populares catalanes.

 Te gustará si…

Te gusta la literatura fantástica empapada de folclore y tampoco puedes resistir la tentación de mirar las tinieblas.
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Elena

Mis cosas: dramas de época 🎬, libros 📚, demasiado café ☕ y siestas que te dejan más cansadx que antes 😴.

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