Norte y Sur, de Elizabeth Gaskell

Norte y Sur, de Elizabeth Gaskell

Norte y Sur, de Elizabeth Gaskell

Alba Editorial | 2020 | 544 páginas

#RevoluciónIndustrial #LuchaObrera #Romance

3.5/5

«Preferiría ser aquí un hombre que trabaja y sufre, mejor dicho, que falla y fracasa, que llevar una vida próspera y tediosa en los viejos surcos raídos de lo que ustedes llaman sociedad más aristocrática del Sur, con sus días lentos de ocio despreocupado. Uno puede atascarse en la miel y ser luego incapaz de alzar el vuelo».

A través de la historia de Margaret Hale, una joven del Sur de Inglaterra que por circunstancias familiares se ve obligada a trasladarse al Norte, a la ciudad industrial de Milton -un trasunto apenas disfrazado de Manchester-, Elizabeth Gaskell plasma de forma magistral los conflictos sociales y políticos derivados de la Revolución Industrial en la Inglaterra de mediados del siglo XIX.

Para la heroína, el Sur donde ha nacido simboliza el idilio rural, el triunfo de la armonía social y el decoro; frente a él, el Norte es sucio, rudo y violento. Sin embargo, a medida que va penetrando en ese nuevo mundo y sus distintos estratos —desde Bessy, la joven obrera enferma y su padre, líder sindical, hasta John Thornton, dueño de una fábrica textil, por quien siente una creciente atracción—, tendrá que ir corrigiendo sus prejuicios; y, del mismo modo, su condición de mujer subordinada evolucionará hacia una madura aceptación de sí misma y de sus sentimientos.

Reconozco que Norte y Sur se me ha atragantado un poco. Me lo habían descrito como «Jane Austen pero con conciencia obrera» y, aunque la segunda está sin duda presente, el estilo un tanto pedagogo de Gaskell es bastante diferente de la sutil ironía de Austen.

Inspirado en la experiencia de la propia autora, que se mudó a Mánchester tras casarse, Norte y Sur es la historia de Margaret Hale. Con 19 años abandona tanto la (aparentemente) idílica comunidad rural en la que había pasado su infancia como la frívola alta burguesía londinense entre la que había residido los últimos años, para trasladarse en su lugar a la ciudad norteña de Milton.

Allí se enfrenta a las tensiones de clase derivadas del creciente movimiento obrero y sindical, a la pérdida, a la conciencia de su propio privilegio y a sus prejuicios hacia las sociedades industriales. La novela también explora su accidentada pero intensa relación con John Thornton, propietario de un molino, con quien choca desde el principio; aunque ambos se obligarán mutuamente a evolucionar en sus ideas y su inteligencia emocional.

Aunque la historia me ha gustado en general, varios elementos me sacaban cada poco de ella. Los diálogos son a menudo muy poco creíbles, con los personajes (especialmente la propia Margaret, que solo es una adolescente sin apenas experiencia en la vida pero que se lía a disertar como una doctoranda en filosofía política) embarcándose en extensas y gongorinas diatribas sobre moralidad, la lucha de clases o la religión. El ritmo de la novela también es desigual, a veces avanzando a paso glacial y otras de manera atropellada, especialmente hacia el final.

(Aviso spoilers: tampoco entiendo muy bien por qué le da a Gaskell por quitar a gente de en medio hasta que Margaret consigue montarse en la libra, o por arruinar a Thornton de la noche o la mañana y con saña, tomando la noble y responsable decisión de no invertir en un negocio especulativo para acabar comiéndose los mocos mientras los demás se hacen de oro. Quiero decir, es una inversión de los roles socioeconómicos de género interesante, pero bastante forzada.)

La novela fue publicada originalmente de manera seriada a lo largo de 20 semanas entre 1854 y 1855 en la revista Household Words, editada por Charles Dickens. Como suele ocurrir con las historias escritas en este formato (y el mejor ejemplo es la obra del propio Dickens), creo que si hubiera sido concebida como un todo en lugar de como una serie determinada de capítulos habría resultado más cohesionada, regular y breve.

Aun así, me ha gustado la evolución de los personajes y de las relaciones entre ellos, y no cabe duda de que se trata de una novela moderna, madura, ambiciosa y que ofrece un vistazo fascinante a un momento de cambio en la historia. También se atreve a adentrarse en conflictos complejos y, aunque intentado aspirar a la mediación y el entendimiento, plantea interesantes cuestiones sobre la desigualdad, las consecuencias de la industrialización y los contrastes entre la vida urbana y rural.

 

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Elena

Mis cosas: dramas de época 🎬, libros 📚, demasiado café ☕ y siestas que te dejan más cansadx que antes 😴.

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