La desaparición

La desaparición

La desaparición, de Julia Phillips

Sexto Piso | 2021 | 332 páginas

#Kamchatka #Violencia #Mujeres

3.5/5

«La ola llegó y se los tragó a todos, tal que así. —Aliona se incorporó apoyándose sobre un codo y agarró a Sofía por el hombro, sintiendo los huesos de su hermana moverse bajo su palma—. Estaban rodeados de agua por todas partes, comprimiéndoles el cuerpo, ¿ves? Así, como yo te estoy cogiendo ahora. Se quedaron encerrados en sus propias casas. La ola arrancó el pueblo entero de la tierra.»

Una apacible tarde de agosto, Aliona y Sofia, hermanas de once y ocho años, juegan a orillas del mar. Cuando emprenden el camino de regreso a casa, un extraño se ofrece a llevarlas en su coche. Ellas, confiadas ante la amabilidad del desconocido, aceptan. Las niñas solo se alarman al ver que dejan atrás el desvío que debían haber tomado. Cuando Aliona saca su móvil y el hombre se lo arrebata de las manos, las hermanas comprenden que están en peligro. La pesadilla acaba de comenzar.

Así arranca La desaparición, como un noir que transcurre a lo largo de un año en la gélida y remota región de Kamchat­ka, aunque muy pronto se revela como mucho más. Sin duda hay un misterio que resolver: ¿qué incierto destino aguarda a las hermanas Golosóvskaia?

El punto de partida de La desaparición es uno relativamente habitual en los thrillers, y que viene anunciado desde el mismo título: la desaparición de menores. En este caso se trata de dos hermanas que son secuestradas en la remota y aislada ciudad de Petropávlovsk, sumando aún más incógnitas a su posible paradero.

La desaparición es la primera novela de la escritora estadounidense Julia Phillips, con la que quedó finalista al National Book Award en la categoría de Ficción. Para escribirla, la autora viajó por la fría península volcánica de Kamchatka, al este de Rusia, gracias a una beca Fulbright. Transcurre a lo largo de un año y está dividida en 13 capítulos, uno por mes (de agosto a agosto), siguiendo en cada uno a diferentes personajes femeninos y sus historias particulares.

La tenue conexión entre estos episodios es la desaparición de las hermanas Golosóvskaia, y varios personajes aparecerán en capítulos diferentes, entrando y saliendo de las vidas de los demás en esta cerrada constelación de personas ordinarias marcadas de una forma u otra por la violencia. Este hilo conductor es en ocasiones demasiado fino y, como suele pasar en las novelas que intentan abordar decenas de historias dentro de una historia, algunas son más flojas que otras. Lo cierto es que algunos capítulos me han parecido brillantes mientras que otros me han sobrado por completo.

Además, aunque algunas historias tenían interés por sí mismas, el puzle que pretenden construir para resolver el misterio central de la novela no me resulta todo lo pulido que la autora pretendía, con un final bastante precipitado. Eso sí, Julia Phillips se lleva el mérito de construir una novela coral: múltiples voces de mujeres que forman un mosaico crítico y humano sobre el desamparo al que se enfrentan en este rincón del mundo.

Con la traducción al español del título se pierde parte de su significado. Originalmente Disappearing Earth («La Tierra que desaparece»), referencia la historia de un pueblo que desapareció del mapa barrido por una ola gigante y que Aliona relata a su hermana, presagiando el impacto que su propia incierta suerte tendrá en la región. También es una metáfora de la amenaza constante de violencia que se cierne sobre las mujeres de Kamchatka, que en cualquier momento puede hacer que el suelo se hunda bajo sus pies: es decir, que su normalidad, cualquier semblanza de estabilidad y seguridad, se desvanezca.

La desaparición aborda también problemas como el racismo o la xenofobia y dibuja una imagen sincera y vívida de la sociedad de Kamchatka. La descripción de los paisajes casi lunares que forman los volcanes de la península y de las culturas y modos de vida de los pueblos indígenas consigue transportarte hasta allí. Phillips construye una atmósfera opresiva, marcada por la naturaleza geográfica de la región y la cerrazón de sus habitantes, pero al desarrollo de la historia le falta un punto de suspense para poder considerarse un thriller más allá de su primer y último capítulo.

En su lugar, la escritora se centra en problemas cotidianos y existenciales —un tanto repetitivos: los hombres son unos desgraciados y las mujeres son frustrantemente incapaces de impedir que les amarguen la vida— pero de los que se desprende una crítica social bastante inspirada. Aunque en su conjunto me ha parecido un libro un tanto desigual, tiene la capacidad de engancharte y Julia Phillips demuestra una empatía y un potencial muy loables para una obra debut, así que ¡dale una oportunidad!

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Elena

Mis cosas: dramas de época 🎬, libros 📚, demasiado café ☕ y siestas que te dejan más cansadx que antes 😴.

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