El Alienista

El Alienista

El alienista, de Caleb Carr

B de bolsillo | 2018 | 688

#Psicología #Thriller #NuevaYork

4/5

«En el transcurso de aquellos meses, Roosevelt, Kreizler y yo, ayudados por algunas de las mejores personas que he conocido en mi vida, partimos en pos de un monstruoso asesino y terminamos enfrentándonos a una criatura asustada.»

Nueva York, 1896. John Schuyler Moore, reportero de sucesos de The New York Times, recibe en plena madrugada la llamada de su antiguo compañero de Harvard, el famoso alienista (como se conocía entonces a los psicólogos) Laszlo Kreizler, quien le cita en el puente de Williamsburg, escenario de un horrible asesinato.

Theodore Roosevelt, jefe de policía de la ciudad, solicita la colaboración de ambos amigos para indagar el crimen, una atrevida iniciativa, pues el alienista es visto con desconfianza por una sociedad conservadora, que considera que un asesino nace y no se hace. A ellos se une Sara Howard, primera mujer que trabaja en la comisaría, y los hermanos Isaacson, pioneros en las nuevas técnicas de investigación.

Mientras que el grupo intenta trazar el perfil psicológico de un asesino del que lo ignora todo, este parece conocerlos perfectamente…

El alienista es uno de esos thrillers clásicos que décadas después de su publicación (en 1994, por primera vez) han sido redescubiertos por los lectores gracias una adaptación televisiva, en este caso por la cadena TNT. Podéis encontrarla también en Netflix, donde además está ya disponible la segunda temporada (basada en la continuación de esta novela, El ángel de la oscuridad).

¡Que no te eche para atrás su extensión! Es un libro tan adictivo que engancha desde el principio y cuesta soltarlo hasta que no has terminado de desentrañar la intrincada mente del asesino que aterroriza los bajos fondos de la Nueva York de 1896 de la mano de sus protagonistas Estos son el quinteto formado por el alienista Laszlo Kreizler, el ilustrador para The New York Times John Moore; la primera mujer en trabajar para la policía neoyorquina, Sara Howard, y los hermanos Isaacson, detectives con un acercamiento mucho más moderno y flexible a la investigación criminal que el resto de sus colegas. En contraposición y en su contra nos encontramos a un departamento de policía corrupto, congregaciones religiosas que defienden una moral blanca y negra, una alta sociedad que solo se preocupa de preservar sus privilegios y las mafias que mueven los hilos de toda esta tramoya.

Personajes complejos y bien construidos, que consiguen tejer entre todos la red que habrá de atrapar al malo de la película: un asesino en serie que mutila horriblemente a sus víctimas, jóvenes varones dedicados a la prostitución. Aviso a navegantes: como habréis imaginado con esta premisa, la novela no escatima en detalles sórdidos y se adentra en temas difíciles como son los traumas infantiles, las agresiones sexuales o las enfermedades mentales.

La Nueva York de la novela, prácticamente otro personaje de la trama, no es la que conocemos a día de hoy: todavía en construcción, creciendo a pasos agigantados sin control y marcada por unas profundas tensiones de clase, origen nacional, raza y género. Una ciudad definida por las desigualdades, donde la alta sociedad knickerbocker se contrapone a los empobrecidos barrios de inmigrantes, y los profundos cambios que están a punto de avecinarse ya han empezado a generar un clima de inquietud que se respira a través de las páginas. Uno de los puntos fuertes de El alienista es la capacidad del autor de recrear un momento pivotante de la historia, las clases sociales enfrentadas que lo protagonizaron y el escenario único en el que se confrontarían, transportándonos de lleno a lo que a todas luces es la receta para una tormenta perfecta.

Los cambios que se cernían sobre Nueva York no eran solo de naturaleza social: los avances científicos y el desarrollo de la psicología estaban a punto de imponer profundos cambios en la concepción que teníamos del bien y el mal, de nociones sacrosantas como la familia y de los efectos del pasado en el presente. Con El alienista asistimos a los albores de la criminología («alienista» es como se llamaba entonces a las personas dedicadas al estudio de la salud mental), lo que fueron los primeros pasos, completamente a ciegas, para adentrarse en las mentes más alienadas de la sociedad. También es muy interesante ver cómo se introducen técnicas investigativas que todavía usamos hoy en día (como la identificación mediante huellas dactilares) y cómo estos avances se daban de bruces con un establishment anquilosado e ignorante.

Como pegas a la novela, hay que decir que Caleb Carr, que es historiador, parece no poder resistirse a demostrar lo mucho que ha investigado sobre las costumbres y el urbanismo de su escenario incluso si por ello sacrifica el ritmo de la novela. Su gran labor de documentación ayuda a construir un retrato muy vívido y fiel de la ciudad, pero en ocasiones se pierde en anécdotas accesorias que descarrilan un poco la trama. Lo mismo ocurre con la psicología: es fascinante conocer los inicios del psicoanálisis, sí, pero las descripciones de las teorías de la época o las digresiones sobre el pasado, las motivaciones o los mecanismos mentales del asesino resultan más extensas y detalladas de lo necesario.

La adaptación televisiva, por cierto, es tan cuidadosa con la ambientación de la historia como lo es la novela: visualmente impactante, atenta a todos los detalles históricos y con excelentes interpretaciones, conseguirá que te sumerjas en un entorno oscuro, inquietante, donde la amenaza de la violencia acecha en cada sombra. ¡Aquí te dejamos el tráiler!

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Disfrutas con un buen thriller y no tienes miedo de adentrarte hasta lo más profundo de la mente de criminales y psicópatas para descubrir todos sus secretos.
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Elena

Mis cosas: dramas de época 🎬, libros 📚, demasiado café ☕ y siestas que te dejan más cansadx que antes 😴.

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